Monday, 20 January 2014

La UE acude al desbloqueo de las obras del Canal de Panamá

"La UE se implica en el conflicto de Sacyr en Panamá", titula en portada La Vanguardia el 20 de enero. Y es que el parón previsto para hoy de las obras de la ampliación del canal de Panamá, con el que amenazaba el consorcio liderado por la constructora española Sacyr e integrado igualmente por la italiana Salini Impregilo y la belga Jan de Nul , se ha convertido en un asunto de interés comunitario. El asunto cobró una dimensión política con el desplazamiento del presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, a Madrid, hace algunos días, y el de representantes de los Gobiernos español e italiano al país del istmo centroamericano.

Y como siempre suele ocurrir en estos casos, la UE se convierte en instrumento de mediación respecto a terceros países. Ahora para hacer frente a un problema de sobrecostes (estimados en unos 1.200 millones de euros) en la ejecución de una obra pública, un fenómeno ampliamente extendido en  España durante los pasados años del boom inmobiliario, pero también en otros países europeos, como ha confirmado el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria, Antonio Tajani. Según el diario de Barcelona,
Con esta implicación de la CE, que habían solicitado las propias constructoras, se gana tiempo para resolver el problema, ya que las empresas seguirán trabajando y no cumplirán el ultimátum de paralización del proyecto, que expiraba hoy.

1 comment:

  1. Es difícil opinar sin conocer todos los pormenores del proyecto, pero aunque es fácil criticar a las empresas constructoras por los sobrecostes, en este tipo de obra donde los movimientos de tierra son brutales es habitual que se produzcan variaciones sustanciales al precio inicial debido a la imposibilidad de conocer con precisión la composición del suelo hasta que se realiza la excavación. En esta obra en concreto el estudio geotécnico que ha resultado ser bastante impreciso era responsabilidad de la autoridad del canal de Panamá (ACP) y se realizó antes de licitar la obra, por lo que la oferta de las empresas italiana y española venían condicionadas a ese estudio donde una de las partidas más importantes del ahorro frente a sus competidoras consistía en la reutilización de los áridos procedentes de la excavación para fabricar el hormigón. Finalmente no ha sido posible reutilizarlos para la calidad de hormigón requerida y como consecuencia el coste de la obra se ha disparado.

    Por eso creo que es conveniente, antes de que nadie se lance a criticar desaforadamente contra las empresas constructoras española, italiana y belga que participan en el proyecto, cierta prudencia, sobre todo teniendo en cuenta que en obras de envergaduras similares las desviaciones al presupuesto inicial son habituales. Para que sirva de referencia como ejemplo, el Eurotunel se presupuestó inicialmente en 4500 millones de euros y acabó costando 15.000.

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